El derecho internacional de los derechos humanos

El movimiento internacional de los derechos humanos se fortaleció con la aprobación de la Declaración Universal de Derechos Humanos por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948. Redactada como “un ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse”, en la Declaración, por primera vez en la historia de la humanidad, se establecen claramente los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales básicos de los que todos los seres humanos deben gozar. A lo largo de los años lo establecido en la Declaración ha sido ampliamente aceptado como las normas fundamentales de derechos humanos que todos deben respetar y proteger. La Declaración Universal, junto con el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y sus dos protocolos facultativos, y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, forman la llamada “Carta Internacional de Derechos Humanos”. 

Una serie de tratados internacionales de derechos humanos y otros instrumentos adoptados desde 1945 han conferido una base jurídica a los derechos humanos inherentes y han desarrollado el conjunto de derechos humanos internacionales. En el plano regional se han adoptado otros instrumentos que reflejan las preocupaciones específicas en materia de derechos humanos de la respectiva región, y en los que se establecen determinados mecanismos de protección. La mayoría de los Estados también ha adoptado constituciones y otras leyes que protegen formalmente los derechos humanos fundamentales. Si bien los tratados internacionales y el derecho consuetudinario forman la columna vertebral del derecho internacional de derechos humanos, otros instrumentos, como declaraciones, directrices y principios adoptados en el plano internacional contribuyen a su comprensión, aplicación y desarrollo. El respeto por los derechos humanos requiere el establecimiento del estado de derecho en el plano nacional e internacional.

El derecho internacional de los derechos humanos establece las obligaciones que los Estados deben respetar. Al pasar a ser partes en los tratados internacionales, los Estados asumen las obligaciones y los deberes, en virtud del derecho internacional, de respetar, proteger y realizar los derechos humanos. La obligación de respetarlos significa que los Estados deben abstenerse de interferir en el disfrute de los derechos humanos, o de limitarlos. L a obligación de protegerlos exige que los Estados impidan los abusos de los derechos humanos contra individuos y grupos. La obligación de realizarlos significa que los Estados deben adoptar medidas positivas para facilitar el disfrute de los derechos humanos básicos.

A través de la ratificación de los tratados internacionales de derechos humanos, los gobiernos se comprometen a adoptar medidas y leyes internas compatibles con las obligaciones y deberes dimanantes de los tratados. En caso de que los procedimientos judiciales nacionales no aborden los abusos contra los derechos humanos, existen mecanismos y procedimientos en el plano regional e internacional para presentar denuncias o comunicaciones individuales, que ayudan a garantizar que las normas internacionales de derechos humanos sean efectivamente respetadas, aplicadas y acatadas en el plano local.

Más información

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Declaración de la IV Cumbre de Líderes Indígenas de las Américas

2012-04-13

Declaración de la IV Cumbre de Líderes Indígenas de las Américas
Tejiendo Alianzas por la Defensa de la Madre Tierra
Cartagena de Indias, Colombia
Abril 11 y 12 de 2012
Nosotros, los Gobiernos de los Pueblos, Naciones y Organizaciones Indígenas de Sudamérica, Centroamérica, Norteamérica y el Caribe, en el ejercicio de nuestro derecho a la libre determinación y en defensa de la Madre Tierra, caminamos juntos la palabra.
CONSIDERANDO
1. Que el modelo de desarrollo económico implementado por los Estados del continente americano desconoce nuestra realidad y nuestro Desarrollo Propio; omite el reconocimiento del buen vivir, el equilibrio y la armonía de nuestro ser indígena con la Madre Tierra.
2. Que las políticas Estatales de mitigación y reducción de los impactos del cambio climático han resultado ineficaces y han evidenciado su fracaso, promoviendo la mercantilización del ambiente (REDD+, bonos de carbono y economía verde).
3. Que la adopción e implementación de la Declaración Americana de los Derechos de los Pueblos Indígenas debe ser un compromiso de los Estados para detener el etnocidio de nuestros pueblos.
4. Que la hoja de coca tiene un carácter sagrado, milenario y cultural y es alimento material y espiritual para nuestros pueblos.
5. Que se debe garantizar el ejercicio de la libre determinación de nuestros pueblos y fortalecer nuestra calidad de Gobiernos Propios en las instancias internacionales.
6. Que los Estados Americanos miden la inequidad social y/o prosperidad de los Pueblos Indígenas a través de indicadores y metas generalizadas y no a través del ejercicio efectivo de nuestros derechos reales sobre los territorios ancestrales. Impidiendo el deber de protegerlos, respetarlos y salvaguardar a la Madre Tierra como sujeto de derechos.
7. Que La integración regional debe consolidarse como un espacio de reconocimiento y respeto por nuestros pueblos, así como la superación de la inequidad social y toda práctica colonialista en las relaciones entre los Estados y entre éstos y los pueblos
DECLARAMOS a los jefes de los Estados de la Región, reunidos los días 14 y 15 de 2012 en el marco de la VI Cumbre de las Américas realizada en Cartagena de Indias, Colombia, lo siguiente:
I.   Frente al modelo de desarrollo económico:
1. Este se ha reducido a la intervención y al despojo ilegítimo de nuestros territorios, así como a la sobreexplotación de los bienes naturales que hemos conservado milenariamente, sometiéndonos inevitablemente al genocidio y al exterminio.
2. Afirmamos que la superación de la inequidad social de nuestros pueblos debe alcanzarse a través de la adopción e implementación de instrumentos jurídicos y políticas públicas que nos protejan y garanticen el ejercicio de nuestros derechos, previniendo  potenciales vulneraciones,  la devastación de nuestro territorio, así como las afectaciones que pongan en peligro nuestra pervivencia física y permanencia cultural.
3. La Integración Regional debe superar la perpetuación de la intervención económica, política y social en nuestros territorios.
II. Frente al cambio climático:
1. Dado el carácter de ser vivo que tiene la madre Tierra, existe la necesidad de implementar nuestros aportes y prácticas milenarias que mitigan y reducen los impactos del fenómeno del cambio climático.
III. Frente a la Declaración Americana de los Derechos de los Pueblos Indígenas
1. Requerimos un compromiso serio y respetuoso por parte de los  Estados dirigido a fortalecer  económica y políticamente el proceso de concertación con las autoridades y organizaciones representativas de los Pueblos Indígenas de la región, que permita adoptar e implementar en el término de un año este instrumento jurídico y consecuentemente se cumpla con los deberes y obligaciones que por naturaleza le son inherentes a los Estados. Manifestamos nuestra preocupación frente a la decisión de países como Estados Unidos y Canadá de retirarse del proceso de negociación poniendo en riesgo el consenso y los acuerdos logrados en 13 años de negociaciones.
2. Respetar el principio de progresividad de los derechos y abstenerse de incorporar en la Declaración Americana de Derechos de los Pueblos Indígenas disposiciones regresivas y tener como estándar mínimo para las negociaciones, la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Instamos a fomentar el diálogo y no cerrar los canales de comunicación sobre los ejes fundamentales para la protección de los pueblos indígenas.
IV.   Frente al Derecho a la libre determinación y el reconocimiento de Gobiernos Propios de los Pueblos Indígenas.
1. Implementar un espacio de diálogo y articulación permanente y horizontal  dentro de la estructura de la OEA, con el fin de garantizar la consolidación de los principios democráticos dentro de la Organización. Esta instancia debe avanzar en la implementación y seguimiento de las políticas gubernamentales que afecten a los pueblos indígenas, así como evaluar la continuidad de los acuerdos celebrados entre los estados y los indígenas del continente, como también las decisiones tomadas en el marco del Sistema Interamericano de Derechos Humanos.
2.  Respaldamos todos los procesos de consulta a los pueblos indígenas en el marco del convenio 169 de la OIT.
3. Despenalizar el consumo de la hoja de coca en su estado natural por tener carácter sagrado, milenario y cultural y es alimento material y espiritual para nuestros pueblos.
  1. Que los gobiernos de las Américas contribuyan a la democratización de la palabra y sus estrategias de comunicación propia mediante la apertura y ejecución conjunta con las organizaciones indígenas, verdaderas políticas públicas diferenciales en el tema de la comunicación indígenas. Legitimar el mandato de la Primera Cumbre Continental de Comunicación indígena del Abya Yala, realizado en el Cauca, Colombia, como la hoja de ruta para los planes estratégicos de los pueblos y Estados en el tema de comunicación diferencial.
V.  Frente al Sistema Interamericano de Derechos Humanos.
1. Instamos a los órganos de protección del Sistema Interamericano (Comisión y Corte Interamericana de derechos Humanos) a proteger los derechos de los pueblos indígenas, en consonancia con los instrumentos internacionales de protección de Derechos humanos, en donde deberá primar la protección de los pueblos Indígenas por encima de la ejecución del modelo de desarrollo económico extractivo y de desterritorialización adelantado por los Estados de la región.
2.  Convocamos a los Estados a reconocer y aplicar los mandatos del Sistema Interamericano.
VI.   Frente a los Derechos Humanos:
1. Solicitamos a los Estados que frente a la existencia de cualquier conflicto, primen las soluciones políticas; en ese sentido, instamos al Estado colombiano a generar todas las condiciones en lo que sea de su competencia, a buscar una solución política al conflicto armado que nos aqueja, de lo contrario se perpetuará el exterminio al que actualmente están sometidos nuestros hermanos colombianos.
2. Exigimos respeto de los Estados hacia nuestros territorios y a nosotros mismos, en razón a la campaña de militarización y criminalización a la que nos han sometido en la región.
3. Invitamos a la adopción de una Convención Americana que proteja real y efectivamente el derecho al Consentimiento Previo, Libre e Informado. Este instrumento jurídico debe ser respetado por los Estados en consonancia con el carácter de derecho humano del mismo y su contenido inescindible con la existencia de los pueblos indígenas.
4. Las políticas diseñadas para proteger e implementar los derechos de los pueblos indígenas deben construirse de manera concertada y garantizar su enfoque diferencial.
5. Doblegar esfuerzos en la protección de los niños, niñas, mujeres y jóvenes indígenas.
6.   Consolidar la seguridad jurídica de los territorios indígenas, ratificar nuestra ocupación y posesión ancestral, así como garantizar el goce efectivo del derecho a la propiedad territorial.
Recomendamos:
Apoyamos la demanda marítima de Bolivia e instamos a los Estados involucrados a encontrar soluciones definitivas y a la brevedad posible, en el marco de la integración regional para el buen vivir y la prosperidad del Abya Yala (Américas).
En este marco de integración de los pueblos, específicamente de los indígenas y siendo el año 2012, de reencuentro, de reconciliación, de nuevos tiempos, sugerimos que la República Hermana de Cuba pueda participar desde la próxima Cumbre de las Américas.
Finalmente, mantenemos nuestra disposición de continuar fortaleciendo los procesos democráticos y de diálogo en la región, considerando que mientras los Estados del hemisferio manifiesten su voluntad política y avancen en la construcción de vías discusión, nuestros Gobiernos Propios caminarán hacia la construcción de un Tratado de los Derechos de los Pueblos Indígenas que ratifique nuestros derechos milenarios y fortalezca nuestras alianzas en defensa de la Madre Tierra.
Con el propósito de fortalecer nuestra integración y unidad, adicionalmente decidimos
Constituir el Consejo de las Organizaciones Sociales de los Pueblos del Abya Yala (Américas).
Reproduzido aqui na íntegra por Jacob (J.) Lumier
Veja a publicação original teclando aqui

Foro Social Mundial de Migraciones


http://movimientos.org/show_text.php3?key=18281 “- Enviado mediante la barra Google”

Los pueblos en movimiento derrumban las murallas del modelo

Reproduzo aqui e subscrevo os comentários e o artigo do meu companheiro de altermundialismo Elvis Mori
Grito de los Excluidos- Perú / Minga Informativa de Movimientos Sociales

El pleno respeto a la vida y a la libertad personal y colectiva para ser y existir sin amenazas ni violencia
( Documento del Grito de los Excluidos distribuido en la inauguración del FSMM 2010)
“La línea ecuatorial no divide hemisferios, es una línea que permite el desplazamiento por las fronteras continentales. Nadie nos detiene cuando nada nos impide estar con un pie en el norte, y estar con otro pie en el sur”, fueron las palabras que dieron inicio al acto de bienvenida realizada por la coordinación mundial del Foro Social Mundial de las Migraciones.
El Foro se inició con la participación de más de mil representantes de los diferentes pueblos del mundo. Los integrantes del Grito de los Excluidos a nivel continental y todas las voces del mundo se unen en el centro de la Pontificia Universidad Católica de Ecuador, en Quito, y, al unísono, hicieron un llamado al mundo para que se discuta y resuelva con urgencia la construcción de nuevos paradigmas de civilización basado en la situación de los migrantes.
Las contradicciones del capitalismo global y las disidencias.
Los panelistas invitados, Stephen Castles, director asocial del Instituto Internacional para Migraciones, y Aurora Javate, ex presidenta de la Comisión de la Mujer Filipina, plantearon la discusión sobre la naturaleza jerárquica, patriarcal y contradictoria del discurso (modelo) neoliberal y su paradigma de ciudadanía universal.
“La jerarquía global está diseñada para incrementar la ganancia de los negocios y la exclusión de la mayoría,” remarca Castles. Esta jerarquía se expresa en la dimensión global del mercado laboral, así como en las políticas económicas orientadas a reducir el poder de los estados, a convertirlos en Estado mínimo (Nozick), subordinados al patrón económico y de poder centralizados en los países nórdicos, así como en la concepción patriarcal del poder occidental. En ese marco se inscribe el libreto de la ciudadanía universal (liberal).
En esa línea, la globalización capitalista genera una voráz carrera para crear flujos económicos inter-fronterizos, pero a la vez, controla, reprime y bloquea la libre circulación migratoria. Las más afectadas son las mujeres y los niño/as. En términos de Castle: “el sueño liberal de crear un mundo cosmopolita reservado solo para las élites”.
La consecuencia de ello es que se crea una suerte de estratificación migratoria: algunos con derechos, incorporados al sistema legal; otros sin derechos, pero subordinados al intercambio económico de los capitales; creciente informalidad; incorporación de migrantes a los aparatos de investigación de los Estados, pero con sistemas de tercerización.
Una situación particular es el hecho de que el trabajo doméstico fue superado a inicios del siglo XX, pero hoy, en las últimas décadas, se ha convertido en el oficio de millones de migrantes (72%). Lo más implacable de esta realidad, es que el trabajo doméstico tiene rostro femenino y se ejerce en condiciones de alta vulnerabilidad, sin acceso, en la mayoría de los casos, a los derechos humanos fundamentales.
Otros datos que refuerzan la realidad de los migrantes se da en el caso normativo-disciplinario. En el Estado de Singapur laboran miles de mujeres provenientes de diversas partes del mundo y se les exige prueba de embarazo cada seis meses.
Se da el caso de las mujeres que después de haber contraído matrimonio con un ciudadano de un país del norte, ellas adquieren la ciudadanía. Sin embargo -y aquí lo deleznable-: si la mujer decide divorciarse, automáticamente pierde la ciudadanía, los derechos y es deportada.
Las estrategias y el avance de la resistencia
Ante este escenario, Castles y Javete coincidieron en la necesidad de crear una ciudadanía universal basada en un enfoque de DDHH multiculturales y de género.
Inclusive en las convenciones internacionales, huelga la importancia de hacer más hincapié en los análisis sobre la situación de las mujeres migrantes. Esto es visible solo cuando se hace énfasis en la mujer dentro del tráfico de personas, la salud, etc., pero no propiamente dentro de los fenómenos migratorios.
Pero sin organización ni integración esto no será posible. La relación migración-trabajo la interpela. Por ello, Castles reivindica la necesidad de crear estructuras mundiales que articulen a los movimientos de migrantes con los afectados por las políticas laborales.
La fuerza indocumentada
Rufino Domingo Santos es un activista reconocido en la defensa de las políticas a favor de los inmigrantes. Como él, miles de sus compatriotas mexicanos atraviesan un conflicto cada vez más agudo respecto a la discriminación. En su intervención, Rufino “sembró memoria” de la lucha y la resistencia, dibujó con extremo cuidado la masacre de Tamapaulipas donde perdieron la vida 72 migrantes.
La huella del dolor mexicano es equivalente, solamente, a las miserias de las que son víctimas los miles de migrantes que día a día cruzan sus fronteras y esperan ser tratados como ciudadanos.
La fuerza indocumentada, rebelde y universal está presente en el FSMM y, sin ambivalencias y en altavoz, se expresó en la presencia de Rufino Domingo y en la multicolor presencia de miles de ciudadanos del mundo que, con documentos o sin ellos, derrumban la muralla del modelo.

Reproduzido por Jacob (J.) Lumier em apoio e contribuição com o FSMM

Por Justicia Climática y soluciones reales

Frente al debil y problemático “Entendimiento de Copenhague”, los pueblos y los movimientos sociales estamos comprometidos en la construcción y profundización del “Acuerdo de los Pueblos”. (17/09/10)
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Desde que el debate sobre el Cambio Climático ganó un nuevo impulso, a partir de la divulgación del informe del IPCC y las conferencias de Bali, Copenhague y la Conferencia de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra realizada en Cochabamba, los movimientos y organizaciones sociales, junto a las redes y articulaciones internacionales, hemos venido construyendo un conjunto de iniciativas populares para fortalecer un movimiento global por justicia climática.
Estas iniciativas comparten -desde su diversidad- una misma perspectiva estratégica. Para hacer frente a la grave crisis climática global es necesario llevar a cabo cambios de fondo y abandonar las falsas soluciones que agravan el problema, poniendo los derechos de los pueblos y la naturaleza en el centro mismo del debate.
Consideramos que es necesario cambiar el sistema de producción y consumo imperante basado en un modelo de desarrollo y un relacionamiento con la naturaleza depredador, injusto y excluyente y transitar hacia nuevos modos de vida basados en la justicia social, ambiental y climática.
Para nosotros y nosotras, las soluciones reales frente al calentamiento global pasan por lograr una reducción efectiva en las emisiones de gases de efecto invernadero y por el resarcimiento de la deuda climática que el Norte industrializado ha acumulado con el Sur. Las soluciones reales son la justicia climática, ambiental y social, el respeto a los derechos humanos y la autodeterminación de los pueblos, la soberanía alimentaria, la recuperación de territorios y la reforma agraria, la agricultura campesina y la integración y solidaridad entre los pueblos.
Luchamos por el reconocimiento de responsabilidades y compromisos diferenciados tanto en las reducciones como al asumir los costos de la adaptación y mitigación. Luchamos por una transición justa, basada en la justicia climática, ambiental, social y de género hacia un nuevo modelo que garantice el trabajo decente, la creación de buenos empleos y el respeto de los derechos de las y los trabajadores. Luchamos por la defensa del agua, su gestión democrática, social y comunitaria que ayude a detener la crisis climática Luchamos por una reforma agraria y el impulso a la agricultura campesina-indígena local que ha mostrado su capacidad de producir en armonía con la naturaleza, Luchamos por la protección y manejo comunitario y sustentable de los bosques, y por la transición hacia una generación de energía limpia y renovable.
Frente al debil y problemático “Entendimiento de Copenhague”, los pueblos y los movimientos sociales estamos comprometidos en la construcción y profundización del “Acuerdo de los Pueblos”. Consideramos que el Acuerdo de los Pueblos alcanzado en la Cumbre de Cochabamba es nuestro punto de partida, que debe ser profundizado y debatido en la misma lógica en la que fue construido, esto es, en el marco de los debates y propuestas de los propios pueblos, movimientos y organizaciones sociales.
Las movilizaciones, foros, debates, reuniones y actividades que se realizarán por parte de las redes y organizaciones sociales en Cancún, México, en paralelo y hacia dentro de la COP 16, marcarán un momento clave para la continuidad de este proceso de acumulación y fortalecimiento del movimiento global por justicia climática.
Nos convocamos a:
Impulsar un amplio intercambio global de visiones y perspectivas, continuando los debates que se realizaron en Cochabamba y que se extenderá mas allá de Cancún, para construir desde los pueblos, las medidas y demandas concretas que deberán ser adoptadas para revertir la crisis climática y avanzar hacia la justicia climática.
Movilizarnos en Cancún y en todo el mundo, para rechazar a las estrategias de lucro, cabildeo y mercantilización que están realizando las empresas transnacionales, los bancos e intereses financieros, los gobiernos de los países industrializados y sus instituciones internacionales para seguir eludiendo sus responsabilidades históricas
Apoyar y promover movilizaciones descentralizadas en todo el mundo, como el llamado de la Vía Campesina a llevar adelante “miles de Cancún por la Justicia Climática”
Desenmascarar las falsas soluciones a la crisis climática, y acusar a sus responsables, con testimonios, evidencias y pruebas concretas de los impactos negativos a nivel mundial de los mercados de carbono, los transgénicos, agrocombustibles, geoingeniería, la energía nuclear, la captura y almacenamiento de carbono, los “Mecanismos de Desarrollo Limpio” y los actuales proyectos REDD que se están impulsando sin atender las reales necesidades de los pueblos
Sacar al Banco Mundial y a sus brazos financieros regionales e internacionales de todos los planes de gestión y financiamiento frente al cambio climático y la crisis ambiental global, porque es uno de los principales responsables de los desastres actuales, de la imposición de un modelo de desarrollo excluyente y depredador y de los condicionamientos financieros y políticos sobre los países empobrecidos. Además de que han mantenido una fuerte inversión en la extracción y utilización de combustibles fósiles
Como parte de una Estrategia Global de Acción, proponemos:
Realizar una jornada global de acciones, el 8 de octubre, exigiendo “Banco Mundial, fuera del clima!”, en paralelo al inicio de la reunión anual de esta entidad responsable de múltiples políticas desastrosas para los pueblos y como parte de la “Semana de Acción Global contra la deuda y las IFIS” del 7 al 17 de octubre.
Participar y apoyar las movilizaciones convocadas por la CSA, la CSI y las centrales sindicales el 7 de octubre, en la jornada mundial por el trabajo decente.
Movilizarnos en todas partes el día 12 de octubre, realizando una Minga Global en Defensa de la Madre Tierra y la Justicia Climática-Ambiental.
Llevar a cabo un día común de movilizaciones, el 29 de noviembre, día que dará inicio la COP 16 en Cancún, en todo el mundo.
Realizar movilizaciones y acciones a nivel global durante la próxima Reunión del G20, incluyendo en Seúl, donde se producirá esta cumbre y
el tema de cambio climático será central, para tender el puente “de Seul a Cancún” entre las movilizaciones y reivindicaciones que allí se harán.
Realizar movilizaciones, foros, actividades, debates y acciones en Cancún, en paralelo a y hacia adentro de la COP 16, en un a gran espacio global por la justicia climática, estando alerta y rechazando cualquier mal acuerdo que eventualmente salga de esas negociaciones.
Realizar en Cancún, en paralelo a la COP 16, una Audiencia del Tribunal Internacional de los Pueblos sobre Deuda Ecológica y Justicia Climática, para labrar un acta de acusación sobre crímenes climáticos y ambientales
Construir una estrategia de comunicación descentralizada y multisectorial, horizontal, colaborativa y abierta, en forma de minga global, para compartir de forma permanente las iniciativas, actividades, informes y testimonios de las acciones que se realizarán en todo el mundo, posiciones y propuestas para una solución de fondo de la crisis climática. Esta estrategia incluiría tanto nuestros propios medios alternativos de comunicación como la incidencia en los medios informativos nacionales e internacionales que estarán presentes en Cancún
Impulsar el proceso de preparación y discusión para la realización de una Consulta/Referéndum Global sobre las políticas frente al cambio climático.
Para realizar esto convocamos a:
Conformar un Comité Internacional abierto a todas las redes, movimientos, campañas y organizaciones internacionales, que trabaje con sentido de operatividad, unidad y solidaridad, complementando los grandes esfuerzos de articulación, movilización y logística que están realizando las organizaciones mexicanas para asegurar una presión y seguimiento de la COP 16 en Cancún, así como de las movilizaciones descentralizadas que se realizarán durante ese momento clave en otros lugares.
Conformar un grupo de trabajo internacional para concretar la estrategia de comunicación global, basándose en las redes ya existentes de comunicación alternativa y en profesionales que apoyen la incidencia en los medios internacionales convencionales.
Utilizar el sitio en internet de Diálogo Climático- Espacio Mexicano www.dialogoclimatico.org para informar las actividades y movilizaciones que se realizarán en cada país o región, inscribir acciones y eventos auto-organizados en Cancún y estar informado sobre los avances logísticos, organizativos y de agenda para los días de actividades y movilizaciones en Cancún.
Firman
Redes Regionales
Alianza Internacional de Habitantes
Alianza Social Continental – ASC
Amigos de la Tierra América Latina y el Caribe – ATALC
Campaña Mesoamericana de Justicia Climática
Convergencia de Movimientos de Pueblos de las Américas –COMPA
Confederación Sindical de Trabajadoras y Trabajadores de las Américas -CSA
Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas – CAOI
Encuentro Sindical Nuestra América
Jubileo Sur-Américas
Marcha Mundial de las Mujeres – MMM
Red Internacional de Género y Comercio IGTN
Redes y organizaciones nacionales
Blue Planet Project
Common Frontiers – Canadá
Dialogo Climático- Espacio Mexicano – México
Ditsö- Costa Rica
Ecologistas en Acción – España
Fundación Solón – Bolivia
Plataforma Boliviana frente al Cambio Climático -Bolivia
Rede Brasileira pela Integração dos Povos – REBRIP Brasil
Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad con los Pueblos de América Latina, Mons. Romero” -SICSAL
Servicios Ecuménicos de Formación Cristiana – SEFCA – Guatemala
Solidariedade e Educação- FASE Brasil
Unidad Ecológica Salvadoreña- UNES – El Salvador