El impacto de las empresas en los derechos humanos – Forum Anual de las Naciones Unidas

El mayor diálogo mundial sobre el impacto de las empresas en los derechos humanos comienza en Ginebra, 2-4 de diciembreÍcone+legenda SSF_RIOpeq

GINEBRA (26 de noviembre de 2013) – Más de mil participantes de más de cien países se reunirán la próxima semana en Ginebra en el Segundo Foro Anual de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos,  el mayor debate mundial sobre empresas y derechos humanos hasta la fecha.

El Foro de tres días congregará, entre otros, a representantes de empresas manufactureras, de información y tecnología de la comunicación, minería,  petróleo y energía, agroindustria, banca y finanzas, así como personas afectadas por esas actividades.

“La amplia gama de participantes es lo que hace que este evento sea un éxito”, dijo la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay. “El Foro representa un espacio único para reunir a empresas, gobiernos,   sociedad civil e individuos afectados, para promover el diálogo y la cooperación”.

Los debates analizarán la situación actual de los derechos humanos en el ámbito digital, la inversión internacional, la agroindustria, el empleo y la contratación, las cadenas de suministro mundiales, y la financiación pública y privada. También se centrarán en temas clave de derechos humanos, tales como el acceso de las víctimas a un recurso judicial y no judicial, y la situación de los defensores de derechos que luchan contra las violaciones relacionadas con las actividades empresariales.

“El Foro es una oportunidad anual para evaluar colectivamente el progreso logrado en la aplicación de los Principios Rectores de la ONU sobre las empresas y los derechos humanos*. En él, se abordará el efecto de las actividades empresariales en materia de derechos humanos y los desafíos aún por enfrentar, en una serie de sectores y temas”, dijo la presidenta del Grupo de Trabajo, Alexandra Guáqueta.

Los Principios Rectores son normas globalmente aceptadas sobre las responsabilidades de los Estados y las empresas para prevenir y tratar el abuso de los derechos humanos relacionados con la actividad empresarial. Describen lo que los Estados y las empresas deben hacer para prevenir y tratar el impacto y garantizar el acceso a recursos eficaces para las personas cuyos derechos han sido afectados negativamente por la actividad empresarial.

Además de las sesiones oficiales del Foro, los gobiernos, las empresas, la sociedad civil, los pueblos indígenas, académicos, abogados y las instituciones nacionales de derechos humanos están organizando unos 25 eventos paralelos.

El día de la inauguración, el Foro contará con la presencia de Joseph Stiglitz, quien obtuvo el Premio Nobel de Economía en 2001. La sesión de clausura incluirá comentarios de Mary Robinson, ex Presidenta de Irlanda y ex Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos.

(*) Principios Rectores de la ONU sobre Empresas y Derechos Humanos (en 6 idiomas): http://www.ohchr.org/EN/Issues/Business/Pages/Tools.aspx

***

Para mais informação recomendada  tecle no seguinte link e visite a Web da histórica Ligue des Droits de l’Homme – LDH France, e pesquise o tópico sobre Droits economiques et sociales.

Ícone+legenda SSF_RIOpeq

Advertisements

Solidariedad con las mujeres en lucha contra el empobrecimiento y por justicia social

Ícone+legenda SSF_RIO

Divulgamos aquí, en solidaridad, la Declaración política de las Jornadas de lucha contra la violencia hacia las mujeres que tuve lugar los días 24 y 25 de noviembre de 2012, en la ciudad capital Asunción.
“La violencia contra las mujeres en el sistema capitalista y patriarcal se presenta no sólo a través de la mercantilización de su cuerpo y la violación de sus derechos sexuales y reproductivos, sino también a través de la violación de la soberanía territorial, los desalojos, las fumigaciones con agrotóxicos, la migración forzada del campo a la ciudad o al extranjero, la disgregación de la familia por razones laborales, la permanencia de prácticas machistas en el hogar y la sociedad.”

DECLARACIÓN POLÍTICA

JORNADAS DE LUCHA CONTRA LA VIOLENCIA HACIA LAS MUJERES

Las Jornadas de Lucha contra la Violencia reunieron a 150 mujeres, jóvenes, campesinas e indígenas, miembros de la Coordinadora Nacional de Organizaciones de Mujeres Trabajadoras Rurales e Indígenas (Conamuri), con el propósito de reflexionar sobre la situación actual que enfrenta el campo paraguayo, los días 24 y 25 de noviembre de 2012, en la ciudad capital, Asunción.

Salimos de nuestras comunidades para compartir los problemas y el quebranto a los que nos enfrentan el empobrecimiento y la falta de justicia social. No nos detuvieron la lluvia ni los obstáculos que nos aparecieron en el camino porque estamos conscientes de cuánto ganamos en la discusión, en el debate y en el levantamiento de propuestas que se dan a través del diálogo permanente entre nosotras, como clase trabajadora.

Hoy el modelo del acaparamiento de tierras, la extranjerización del territorio y, sobre todo, los agronegocios, pretenden agudizar la concentración de la tierra, representando una amenaza tan perjudicial como el latifundio. La violencia contra las mujeres en el sistema capitalista y patriarcal se presenta no sólo a través de la mercantilización de su cuerpo y la violación de sus derechos sexuales y reproductivos, sino también a través de la violación de la soberanía territorial, los desalojos, las fumigaciones con agrotóxicos, la migración forzada del campo a la ciudad o al extranjero, la disgregación de la familia por razones laborales, la permanencia de prácticas machistas en el hogar y la sociedad –justificada, muchas veces, por la cultura y por la naturalización hecha costumbre social.

Estos hechos deberían alarmar a cualquier sociedad que presuma haber alcanzado cierto nivel de equidad de género, democracia y participación ciudadana. Estar en el contexto de un quiebre institucional representado por el Golpe de Estado parlamentario, cuya consumación se diera el 22 de junio pasado, nos ha dado prueba suficiente de que no es nuestro caso.

Ante esta realidad que nos oprime y nos excluye cada vez más, como mujeres campesinas e indígenas, como jóvenes, manifestamos lo siguiente:

RECHAZAMOS la discriminación por cuestión de género, clase y etnia que se sigue observando en todos los ámbitos de la sociedad, a través de las manifestaciones culturales, los medios de prensa y la propaganda, en los estrados de la justicia y ante la ley, en la enseñanza formal y otros espacios sociales, y AFIRMAMOS que el patriarcado, con raíces profundas en el capitalismo, promueve la falsa premisa de una superioridad masculina para excluirnos de los espacios públicos y del poder.

NOS REBELAMOS ante esta falsa premisa y desde ya INSTAMOS a las mujeres campesinas e indígenas, del sector popular, a ocupar los espacios públicos ya sean estos locales, departamentales o nacionales; y visibilizarse, reconocerse como agricultoras y valorar el importante rol que tenemos en la producción. NO VAMOS A OFRENDAR NUESTRO VOTO a ningún candidato que se acerque a la comunidad con ánimo proselitista y a vender espejitos de ilusiones, sino antes bien, evaluaremos las propuestas con criterio de clase y con fundamentos en el feminismo popular, conscientes del futuro.

CONDENAMOS la práctica machista que se da entre la población indígena contra nuestras niñas y adolescentes, bajo fundamento cultural, y DECIMOS que hoy día tenemos la consciencia suficiente para calificarla como una violencia sexual que debe ser detenida inmediatamente, recurriendo a la denuncia policial como en cualquier otro caso en que se cometa un delito de acción penal.

REAFIRMAMOS nuestro compromiso con la democracia y SOSTENEMOS que en el Paraguay hubo un Golpe de Estado que se ejecutó con la complicidad de las autoridades de los tres poderes, aliados para torcer la voluntad popular expresada en las urnas, en 2008, con el objeto de proteger intereses individuales de la oligarquía local aliada con el capital extranjero.

DESCONOCEMOS al gobierno de Federico Franco porque se gestó a través de un golpe de Estado, y: por permitir la acelerada liberación de las semillas transgénicas beneficiando con ello a las corporaciones multinacionales que lucran con el patrimonio genético de los pueblos; facilitar la entrada al país de las petroleras para expoliar las riquezas del suelo chaqueño, sin consulta previa con la comunidad que se verá afectada, sobre todo poblaciones indígenas; promover la instalación de la mega-planta de aluminio Rio Tinto Alcan, de capital extranjero y de antecedentes conocidos a nivel mundial por perjudicar gravemente el medioambiente y por los daños ocasionados a las comunidades.

DENUNCIAMOS públicamente al Presidente del INDERT, Luis Ortigoza, por violencia institucional y por no hacer valer su palabra, ya que, convenio mediante, establecimos relaciones en el marco de la soberanía y la seguridad alimentarias para fortalecer la producción en las bases distritales a través de la preparación de huertas comunitarias. Llegado el momento de concretar el acuerdo, simplemente, Ortigoza nos dejó de lado como mujeres trabajadoras, sin consideración alguna con nosotras, que con tanto esfuerzo hemos presentado en tiempo y forma tanto los proyectos como los documentos que avalan nuestras intenciones.

REPUDIAMOS el cerco mediático con que la prensa masiva rodea el Caso de la Masacre de Curuguaty, con el nefasto propósito de que la población ignore lo que ocurrió aquel 15 de junio, quiénes son los culpables, por qué tanto ensañamiento contra los campesinos. También CUESTIONAMOS la pesquisa fiscal por estar plagada de irreverencias y parcialismo, en donde, sin ningún sostén material, aparecen como imputados campesinos y campesinas que no han tenido participación alguna en los hechos registrados en Marina Cué.

EXIGIMOS la inmediata liberación de las personas inocentes que siguen detenidas injustamente y sin ningún indicio que las inculpe tras la Masacre de Curuguaty, y muy en especial de las mujeres: Lucía Agüero, quien se sometió a huelga de hambre por casi 60 días en procura de su justa libertad; y Fany Olmedo y Dolores López, quienes están embarazadas soportando condiciones que pueden afectar el normal desarrollo y evolución de sus estados de gravidez, desde las precariedades propias de la penitenciaría regional.

¡No más golpes! Ni golpes de Estado ni golpes contra las mujeres

¡Sin Feminismo no hay Socialismo!

Asunción, 24 y 25 de noviembre de 2012

O Limite da Igualdade e a Desconstrução das Desigualdades

Cyberactivism » O Limite da Igualdade e a Desconstrução das Desigualdades.

O Limite da Igualdade e a Desconstrução das Desigualdades

Por

Jacob (J.) Lumier

O desafio das desigualdades veio a ser posto em relevo na esteira da Cúpula dos Povos reunida em grande evento paralelo à Conferência das Nações Unidas sobre Desenvolvimento Sustentável – Rio+20 – ocorrido em Junho deste ano de 2012. O impacto na imprensa pouco evidenciou o desafio das desigualdades, e a baixa ressonância deste tema persistiria não fosse o amplo noticiário atual sobre recente ato nas altas cortes, em que notável autoridade do judiciário entrou em cena centrando o foco sobre as desigualdades. De outra forma dificilmente haveria espaço na imprensa para uma formulação crítica deste tema.

De ordinário, quando a grande imprensa cede algum espaço para a solidariedade com os setores prejudicados pela globalização e o neoliberalismo não será tanto para promover as Metas do Milênio; reconhecer que o PIB é inadequado para medir o bem-estar; nem para respaldar como o propôs J. K. Galbraith a ideia de estabelecer um imposto sobre a renda altamente progressivo, mas, antes disso, será pelo aspecto negativo, isto é, para lembrar que a igualdade tem um limite calculável.

Aliás, alguns notáveis articulistas colaboradores, inquietos em face do projeto de desconstrução das desigualdades, chegaram a manifestar seu desagrado com a amplitude da Cúpula dos Povos. Falou-se até de uma “mistureba”, que quiseram tratar como desfavorável à exigência de criação no âmbito das Nações Unidas de uma instância de governança global para defender o meio ambiente: uma coordenadoria com força decisória, capaz de enquadrar a sociedade global na agenda futurista.

A Representação do Limite da Igualdade

·         A diminuição tolerada da desigualdade que caracteriza o enfoque neoliberal torna necessária a grave disparidade que contrapõe opulência e pobreza.

 

 As desigualdades no capitalismo são enfocadas com um filtro atribuído à conhecida Curva de Kuznets, onde se revela o forte caráter ideológico do neoliberalismo.  Adotam um posicionamento de que somente poderia haver diminuição das desigualdades lá onde o suposto crescimento econômico (PIB) seja verificado, apesar do esgotamento da capacidade regenerativa de recursos do planeta.

Não que Kuznets estivesse errado em sua teoria de que o crescimento econômico dos países em desenvolvimento fosse acompanhado necessariamente de maior desigualdade nos ganhos, ao menos inicialmente. Na base de sua compreensão encontra-se a constatação de que, em uma economia camponesa, agrícola simples, como as que existiram no passado, houvera mais igualdade (frequentemente na pobreza) do que passou a ocorrer quando aumentou o desenvolvi -mento – consequência do maior leque de oportunidades – e, com o respectivo aumento de ganhos, um número crescente de pessoas saiu da faixa de pobreza.

 Refiro-me a representação que reduz o problema sociológico das desigualdades a um simples cálculo matemático sobre a medida relativa da proporção comparada de renda (revenu) entre os que vivem na opulência e os mais pobres.

Representam que a proporção da renda dos 20% que ganham mais deve ser dividida pela proporção da renda dos 20% mais pobres de uma sociedade. Uma vez que o resultado dessa divisão aritmética tenha o valor de “1” (hum) teríamos uma “perfeita igualdade”, definida assim em termos de participação no suposto crescimento econômico.

Trata-se como se vê a representação de uma Igualdade limite, que não passa de projeção fantasiosa dos ideólogos do neoliberalismo para se convencerem de que, apesar das crises cada vez mais recorrentes, existe o suposto crescimento econômico como indicador de bem-estar.

Juntamente com isto, revela-se a astúcia em estabelecer o nível máximo onde as medidas sociais de distribuição de renda devem ser congeladas para que se reproduza o status quo, e os mais ricos continuem a ganhar muito dinheiro.

Além disso, nessa representação, para que a diminuição tolerada da desigualdade seja calculada, torna-se logicamente necessária e socialmente perpétua a grave disparidade que contrapõe opulência e pobreza, sendo admitido, ademais, que, na baixa do suposto crescimento econômico, o contraste entre os poucos mais ricos e os pobres deva aumentar, preferível neste caso não tocar no assunto.

 

A República e os Direitos Sociais

 

A desconstrução das desigualdades é indispensável para pôr em relevo os obstáculos desdobra -dos da disparidade que contrapõe opulência e pobreza e , por esta via, enfrentar o problema de garantir efetivamente os direitos sociais.

Além do desenvolvimento, a ideia de República implica construir uma sociedade livre, justa e solidária; erradicar a pobreza e a marginalização; reduzir as desigualdades sociais e regionais; promover o bem de todos sem preconceitos de origem, raça, sexo, cor, idade e quaisquer outras formas de discriminação.

Quer dizer, a ideia de República como forma de participação da sociedade torna-se perceptível na medida em que avançam as medidas públicas de promoção e valorização dos direitos sociais, notadamente em relação ao acesso da população a determinados bens e serviços públicos e à regularidade do valor dos benefícios.

Os cálculos para a diminuição das desigualdades podem certamente configurar um plano de desconstrução, mas não esgotam esta última. O fato de que a participação no suposto crescimento econômico possa intensificar-se com o maior equilíbrio no aumento dos ganhos de ricos e pobres, configurando como foi dito a diminuição das desigualdades, nota-se que o acesso aos direitos sociais, por sua vez, nem por isso deixa necessariamente de estar impactado diante dos obstácu -los decorrentes da grave disparidade que contrapõe opulência e pobreza e que alimentam o controle capitalista.

 

O Controle Capitalista

(          – A Confusão das Aspirações

 Com certeza as desigualdades existem como problema sociológico e são socialmente reconhe -cidas em seus conjuntos. Sem embargo, devem diferenciar as que existem sem derivação direta do sistema capitalista, como: (a) as de tipo físico, cor da pele, gênero; (b) as que constituem objeto de proteção especial pelos direitos humanos e sociais (infância, família, idosos, saúde); (c) as que estão nos focos dos preconceitos, suspeitas, discriminações e exclusões sociais.

No entanto, todas essas desigualdades tomam parte indiretamente na reprodução do padrão psicos sociológico de controle capitalista, mediante a mercadorização das relações humanas, por via da qual as aspirações ao bem-estar são confundidas, entrando em seu lugar a imposição da busca de mais vantagem sobre os outros.

 

   As desigualdades de Referência

 Desta forma, não será exagerado falar de desigualdades de referência para classificar as que decorrem diretamente (a) da divisão do trabalho e das especializações, como, dentre outras, os níveis de “renda” (revenu); ou (b) dos modos de acumulação no capitalismo, onde a renda (PIB) é acumulada precipuamente para o capital, decorrendo daí a reprodução constante da grave disparidade que contrapõe opulência e pobreza.

No sentido do alcance na economia, as desigualdades de referência incluem todas as que são diretamente exploradas na projeção do controle capitalista, isto é, contam muitos pontos na distribuição e busca social de vantagem diferencial, como as seguintes: (a) as desigualdades de oportunidades, de níveis de vida; (b) as desigualdades de acesso ao consumo, aos conheci -mentos, aos bens, serviços e valores desejados; (c) as desigualdades de realizações pelo trabalho; (d) as desigualdades no exercício das liberdades, dos direitos individuais e sociais, dentre outras.

 

Pluralismo social e Sentimento coletivo

·         Em face da referida concepção que, a título de estabelecer uma diminuição tolerada da desigualdade, torna necessária a grave disparidade que contrapõe opulência e pobreza, cabe revalorizar a desconstrução das desigualdades.

 

A desconstrução coletiva das desigualdades ganhou um marco como experiência e conheci- mento sociológico a partir do grande evento de mobilização crítica protagonizado na semana de 15 a 22 de junho de 2012, quando, em paralelo à Conferência das Nações Unidas sobre Desenvolvi -mento Sustentável – Rio+20 -, aconteceu a grande assembleia da Cúpula dos Povos: um espaço público de concentração coletiva junto com redes, entidades e movimentos sociais parceiros na luta por maneiras de viver em alternativa ao produtivismo e ao atual modelo de desenvolvimento dilapidador.

Neste marco, algumas perspectivas para a mudança podem ser notadas como tendências e conquistas nas seguintes desconstruções do controle capitalista:

§  Colocação à parte da vantagem diferencial como categoria economicista;

§  Redução da mentalidade mercadorista, que confunde as aspirações ao bem-estar com a distribuição e busca de vantagem diferencial sobre os outros;

§  Acesso a uma mentalidade aberta (ou, simplesmente, experiência de abertura para a influência do ambiente social em vias de se fazer);

§  Vivência da sociabilidade em estado original (como maneiras de ser ligado no esforço coletivo de defesa social mediante esse próprio esforço, implicando as manifestações diretas dos Nós participantes e, nestes, as relações com outrem ativas);

Vivência da criação do sentimento coletivo, que tem raiz nas próprias formas de sociabilidade por fusão das maneiras de ser em reuniões e assembleias, ou em atos públicos de oposição democrática ao status quo do produtivismo (entendido este último como o atual modelo de acumulação do capital para o capital em sua incapacidade para responder às crises e superar com urgência um culto da produção e da abundância associado às revoluções industriais, com seus efeitos dilapidadores sobre o planeta).

Note-se que a criação de tal sentimento coletivo observou-se na construção de convergências dos próprios atos coletivos realizados no âmbito da grande mobilização crítica, e desdobrados, notadamente, mediante temas agregadores, plenárias, assembleias, que tinham o efeito de garantir a pluralidade e a diversidade presentes nas atividades autogestionadas, desta forma combinadas com momentos de análise, construção de lutas e propostas comuns.

 

 

 

A experiência Sociológica

A experiência sociológica de participar na Cúpula dos Povos traduz-se como instância crítica da mercadorização das relações humanas e, deste ponto de vista, põe em questão a categoria economicista da vantagem diferencial como componente do condicionamento individual imposto pelo controle capitalista, aplicável a todas as coisas que contam pontos em um curriculum vitae ou em portfólios.

Lembrando que essa aplicação da categoria economicista da vantagem diferencial se traduz nos conceitos de “capital social”, “capital humano” (inclui o “capital intelectual”) e “capital cultural”, utilizados como critérios para: (a) comparar as desigualdades sociais com alcance na economia: desigualdades de oportunidades, de níveis de vida, de acesso ao consumo, aos conhecimentos, aos bens e valores desejados; desigualdades de realizações pelo trabalho, no exercício dos direitos individuais e sociais e das liberdades, etc.; e…  (b) relacioná-las em hierarquias variadas, a fim de descrever um sistema estratificado característico de um dado regime capitalista (estratos econômicos e sociais).

 

A falsa suposição de atomismo social

A experiência sociológica de participar na Cúpula dos Povos, ao revalorizar a redescoberta do pluralismo social efetivo subjacente, põe em questão como falsa a suposição tirada do antigo atomismo social de que, mediante a imposição do sistema de vantagens e desvantagens que compõem as desigualdades sociais, o controle capitalista das aspirações ao bem-estar tivera absorvido completamente a sociabilidade humana (“não existe sociedade, só há o mercado”).

 

Rio de Janeiro, 27 de Novembro 2012.

 

Jacob (J.) Lumier 

***

 

 

No Comments

RSS

Europa Solidária sem Fronteiras faz a crítica da Rio +20

Rio+20 : « The future we don’t want » – celui où conduit la destruction sociale et écologique capitaliste
19 juin 2012

Vingt ans après le premier Sommet de la Terre, l’ONU revient à Rio pour une nouvelle conférence placée sous le signe de « l’économie verte ». Intitulé « The Future we want », le projet de résolution ne dresse aucun bilan des décisions prises en 1992. Quant aux perspectives, la propagande officielle veut faire croire qu’elles combinent respect des contraintes écologiques et justice sociale… Les textes révèlent un tout autre projet : l’aide massive aux entreprises pour s’accaparer et piller encore plus systématiquement les ressources naturelles, aux frais de la collectivité. Inspiré par la Banque Mondiale et l’Agence Internationale de l’Energie, notamment, The Future we want est un document radicalement ultralibéral. Il implique plus d’austérité, de misère et d’inégalités sociales, ainsi qu’une intensification dangereuse des dégradations environnementales. Un double constat qui renforce l’urgence d’un combat écosocial pour une alternative au productivisme capitaliste.

Un bon moyen d’escamoter le bilan d’une politique consiste à aligner alternativement des aspects positifs et négatifs, en restant dans le vague et sans intégrer les deux dimensions. C’est à ce vieux truc éculé que recourt le projet de résolution pour Rio+20. Il affirme au paragraphe 10 que « les vingt ans écoulés depuis le Sommet de la Terre en 1992 ont vu progrès et changement », puis ajoute au suivant que « le développement non soutenable a accru le stress sur les ressources naturelles limitées de la Terre ». Et ainsi de suite pendant quelques paragraphes. Faut-il croire qu’on se rapproche de l’objectif en s’en éloignant ?

 Cachez cet échec…

Puisque l’ONU n’évalue pas ses décisions, faisons-le nous-mêmes. Le sommet de 1992 avait notamment adopté la convention cadre sur les changements climatiques (CCNUCC) – d’où le protocole de Kyoto est péniblement issu. Deux années auparavant, le Groupe d’experts Intergouvernemental sur l’Evolution du Climat (GIEC) avait été formé. Le quatrième rapport (2007) de cette instance a confirmé les précédents : pour que la température de surface de la Terre ne dépasse pas trop 2°C de hausse par rapport à 1780, les émissions de gaz à effet de serre doivent commencer à baisser au plus tard en 2015 pour diminuer en quarante ans de 50 à 85% au niveau mondial, et de 80 à 95% dans les pays développés, par rapport à 1990. (En réalité, il serait prudent d’opter pour la partie haute de ces fourchettes, car le réchauffement progresse plus vite qu’indiqué par les modèles.)

Faut-il encore démontrer que ce n’est pas dans ce sens-là que nous sommes engagés ? Globalement et tous gaz confondus, les émissions ont cru d’au moins 25% depuis vingt ans. De plus, leur rythme d’augmentation annuel a triplé pour dépasser les 3% depuis 2000 (3,4% en 2011). Les objectifs plus que symboliques de Kyoto ne sont même pas respectés. Pour juguler le réchauffement, il faudrait d’urgence un nouvel accord international contraignant, volontariste et solidaire, tenant dûment compte du principe (inscrit dans la CCNUCC) des responsabilités communes mais différenciées des différents pays et groupes de pays. Mais la concurrence intercapitaliste qui fait rage, surtout depuis la crise financière de 2008, en rend la conclusion plus que douteuse.

Le sommet de Copenhague en 2009 a été un échec retentissant. Ceux de Cancun et Durban, en 2010 et 2011, n’ont fait qu’aligner de belles intentions – pour endormir la contestation- tout en accentuant les pseudo-solutions libérales basées sur la création d’un marché du carbone. Résultat : il n’est d’ores et déjà plus possible de rester au-dessous de 2°C de hausse de la température. Sur base des promesses des Etats (mais seront-elles respectées ?) on s’oriente en réalité vers un réchauffement compris entre 3,5 et 4°C d’ici la fin du siècle, voire davantage.

Ce n’est pas de changement mais de basculement climatique qu’il s’agit. Il aura des conséquences graves et irréversibles sur le niveau des océans, la productivité agricole, l’approvisionnement en eau, la biodiversité, la santé… Des centaines de millions d’êtres humains en subiront les conséquences, en premier lieu les pauvres dans les pays pauvres. Dans le projet de résolution, ce constat d’échec est balayé sous le tapis en trois phrases creuses : on répète que « le changement climatique est un des plus grands défis de notre temps », on « se félicite du résultat de la Conférence de Durban », et on exprime « une profonde préoccupation pour les pays en développement, qui sont particulièrement vulnérables ».

Le paragraphe 70 du projet de résolution est le seul à proposer des objectifs chiffrés et des échéances précises. On y lit ceci : « Nous proposons d’améliorer l’efficience énergétique à tous les niveaux en vue de doubler son taux annuel d’augmentation d’ici 2030 et de doubler la part des énergies renouvelables dans le mix énergétique d’ici 2030 ». Repris des scénarios de l’Agence Internationale de l’Energie, ces objectifs relatifs ne garantissent évidemment pas une réduction absolue des émissions globales de (50 à) 80%. Tout dépend de l’évolution de la demande d’énergie. Or l’AIE mise sur un doublement en trente ans… et ajoute que la part des fossiles restera prédominante.

L’amélioration de l’efficience énergétique et de la part des renouvelables ne sont que des moyens pour atteindre des objectifs – notamment limiter la hausse de la température à tel niveau, d’où découle la nécessité de réduire les émissions de gaz à effet de serre dans telle proportion. Le sommet de Cancun a adopté l’objectif de limiter la hausse de température à 2°C, voire 1,5°C… sans préciser les moyens à mettre en œuvre. Pour Rio+20, c’est l’inverse : le projet de résolution détermine des moyens… sans avoir fixé d’objectif.

 Economie verte

Pourquoi ce cafouillage ? Parce que la préoccupation du sommet n’est pas « d’éradiquer la pauvreté dans le cadre d’un développement soutenable », comme dit la propagande onusienne. Il est d’ouvrir des débouchés à l’énorme masse de capitaux excédentaires qui tournent dans le ciel comme des vautours, à la recherche de profit. La spéculation sur les monnaies, sur les dettes et sur les matières premières ne suffisant plus à assouvir leur appétit, les grands groupes misent de plus en plus sur l’industrie verte et sur la transformation des ressources naturelles en marchandises. Vendre les biens et des services que la nature met à notre disposition – transformer ces valeurs d’usage en valeurs d’échange, tel est leur objectif.

C’est dans ce cadre qu’a émergé le nouveau concept à la mode : la dite « économie verte ». Sa définition est tellement fumeuse [1] que certains n’y ont vu qu’une nouvelle étiquette sur la vieille bouteille du développement durable. Erreur. Comme dit le rapport que le PNUE a édité pour Rio+20, « ce concept ne remplace pas le développement durable, néanmoins il est de plus en plus largement reconnu que la réalisation du développement durable dépend presqu’entièrement d’une bonne approche économique (…). Le développement durable demeure un but vital à long terme, mais pour l’atteindre un verdissement de l’économie est nécessaire » [2].

En d’autres termes, l’insoutenabilité du développement n’est pas due au franchissement des limites écologiques : elle découle simplement du fait que les décideurs n’avaient pas compris la nécessité de commencer par adopter « une bonne approche économique ». Plutôt que de perdre du temps à chercher des « compromis » entre le social, l’environnemental et l’économique – comme le recommande le « développement durable » –, il suffit de se concentrer sur l’économie, de la verdir, et le reste en découlera « presqu’entièrement ». Le PNUE l’écrit noir sur blanc : « l’inévitabilité d’un compromis entre durabilité environnementale et progrès économique constitue l’idée fausse la plus répandue » car « il existe de multiples opportunités d’investissement, et donc d’augmentation de la richesse et des emplois, dans de nombreux secteurs verts ».

Une brève mise en perspective éclairera la portée de cette citation. Il y a quarante ans, le Club de Rome plaidait pour une « croissance zéro ». Son rapport soulevait de nombreuses critiques, souvent justifiées (car les auteurs flirtaient avec Malthus), mais il avait l’avantage de dire l’évidente impossibilité d’une croissance matérielle illimitée dans un monde fini. Quinze ans plus tard, le rapport Brundlandt tentait de résoudre la question en avançant la notion de développement durable. Une réponse inconsistante – elle ne mettait en cause ni le productivisme inhérent au capital, ni le productivisme bureaucratique de l’URSS –, mais les limites restaient présentes, à travers l’insistance sur la consommation prudente des ressources. A Rio en 1992, cette insistance était diluée dans la théorie des « compromis inévitables » entre les « trois piliers ». « L’économie verte » représente un nouveau glissement : désormais, foin de compromis, on laisse faire le business. Le capital refuse de se plier aux limites des ressources, ce sont les ressources qui doivent se plier sans limites aux besoins du capital.

La percée du concept d’économie verte constitue donc une victoire pour les idéologues néolibéraux. Depuis plus de vingt ans, ils mènent bataille contre l’idée même de limites au développement (pour les plus fanatiques d’entre eux) et contre la nécessité de « compromis » entre l’économie et les autres « piliers ». Un de leurs arguments est que l’appropriation et l’exploitation capitalistes des ressources dans un cadre réglementaire clair garantiraient leur utilisation écologiquement soutenable et socialement utile. La Banque Mondiale met ces idées en pratique avec zèle à travers ses multiples fonds et projets « verts ». Récemment, elle y a également consacré un rapport [3]. Le PNUE se rallie complètement à cette doctrine.

Cependant, il y a loin de la coupe aux lèvres. Plusieurs problèmes se posent. 1°) Une proportion importante de l’industrie verte n’est que potentiellement rentable ; la plupart des sources d’énergie renouvelables, en particulier, ne sont pas compétitives par rapport aux fossiles, et ne le seront pas dans les quinze à vingt années qui viennent. 2°) Des masses de capitaux colossales sont bloquées dans le système énergétique actuel, où les investissements sont de long terme ; deux exemples : le coût global du remplacement des centrales électriques fossiles et nucléaires est estimé entre 15 et 20 trillions de dollars (un quart à un tiers du PIB mondial !), et les réserves prouvées de combustibles fossiles – qui font partie des actifs des lobbies du charbon, du gaz et du pétrole – sont cinq fois supérieures au budget carbone que l’humanité peut encore se permettre de brûler (c’est la « bulle du carbone »)… 3°) une bonne part des ressources naturelles sont propriétés publiques ou n’appartiennent à personne, et ne sont pas mesurables en termes monétaire.

  Enclosures , le retour

Texto completo em PDF tecle aqui

 

Texto completo on line

Cyberactivism » Un autre monde est possible selon André Gorz

Cyberactivism » Un autre monde est possible selon André Gorz.

 

  Texto de André Gorz de 2007, reproduzido aqui por Jacob (J.) Lumier

Ce qui importe pour le moment, c’est que la principale force productive et la principale source de rentes tombent progressivement dans le domaine public et tendent vers la gratuité ; que la propriété privée des moyens de production et donc le monopole de l’offre deviennent progressivement impossibles ; que par conséquent l’emprise du capital sur la consommation se relâche et que celle-ci peut tendre à s’émanciper de l’offre marchande. Il s’agit là d’une rupture qui mine le capitalisme à sa base. La lutte engagée entre les logiciels propriétaires et les logiciels libres (libre, free, est aussi l’équivalent anglais de gratuit) a été le coup d’envoi du conflit central de l’époque. Il s’étend et se prolonge dans la lutte contre la marchandisation de richesses premières – la terre, les semences, le génome, les biens culturels, les savoirs et compétences communs, constitutifs de la culture du quotidien et qui sont les préalables de l’existence d’une société. De la tournure que prendra cette lutte dépend la forme civilisée ou barbare que prendra la sortie du capitalisme.

Cette sortie implique nécessairement que nous nous émanciperons de l’emprise qu’exerce le capital sur la consommation et de son monopole des moyens de production. Elle signifie l’unité rétablie du sujet de la production et du sujet de la consommation et donc l’autonomie retrouvée dans la définition de nos besoins et de leur mode de satisfaction. L’obstacle insurmontable que le capitalisme avait dressé sur cette voie était la nature même des moyens de production qu’il avait mis en place : ils constituait une mégamachine dont tous étaient les serviteurs et qui nous dictait les fins à poursuivre et la vie a mener. Cette période tire à sa fin. Les moyens d’autoproduction high-tech rendent la mégamachine industrielle virtuellement obsolète. Claudio Prado invoque l’appropriation des technologies parce que la clé commune de toutes, l’informatique, est appropriable par tous. Parce que, comme le demandait Ivan Illich, chacun peut l’utiliser sans difficulté aussi souvent ou aussi rarement qu’il le désire… sans que l’usage qu’il en fait empiète sur le liberté d’autrui d’en faire autant ; et parce que cet usage (il s’agit de la définition illichienne des outils conviviaux) stimule l’accomplissement personnel et élargit l’autonomie de tous. La définition que Pekka Himanen donne de l’Ethique Hacker est très voisine : un mode de vie qui met au premier rang les joies de l’amitié, de l’amour, de la libre coopération et de la créativité personnelle.

Tecle no link acima para acessar Cyberactivism blog

Leia mais: Un autre monde est possible

 

“La sortie du capitalisme a déjà commencé”